Xalapa, Ver. - En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece diferentes esquemas para que los trabajadores puedan mejorar su pensión.
Dos de las opciones más populares son la Modalidad 40 y la Modalidad 10, pero cada una tiene beneficios y requisitos distintos.
La Modalidad 40 es un esquema diseñado para personas que dejaron de trabajar pero desean seguir cotizando al IMSS de manera voluntaria. Su principal beneficio es que permite aumentar el promedio salarial con el que se calculará la pensión.
Requisitos y beneficios:
Haber cotizado en el IMSS bajo el Régimen de 1973.
Realizar aportaciones voluntarias con un salario superior al último registrado.
Aumentar el monto de la pensión al momento del retiro.
Por otra parte, la modalidad 10 permite a los trabajadores independientes afiliarse al IMSS para obtener cobertura de seguridad social, incluyendo pensión, atención médica y otras prestaciones.
Requisitos y beneficios:
No es necesario haber cotizado antes en el IMSS.
Se pagan cuotas mensuales según la edad y el nivel de ingreso.
Se obtiene acceso a servicios médicos y una pensión mínima garantizada.
Pero, ¿Cuál te Conviene Más?
Si lo que buscas es mejorar tu pensión y tienes recursos para invertir en tu retiro, la Modalidad 40 puede ser la mejor opción. En cambio, si eres trabajador independiente y deseas seguridad social sin haber cotizado antes, la Modalidad 10 es una alternativa accesible.
Recuerda antes de elegir, es recomendable asesorarse con un experto en pensiones para evaluar cuál modalidad se adapta mejor a tus necesidades.
Por: Shanté Falcón